Alimentación para el Sol

29.06.2018

Con la llegada del buen tiempo desde Phi Belleza Natural os aconsejamos utilizar un filtro solar adecuado, manteneros constantemente hidratados, no exponeros al sol en las horas centrales del día y mantener una dieta variada para conseguir un bronceado saludable y una piel espectacular.  

Os dejamos una lista de las sustancias que no os pueden faltar en la época estival.

  • Vitamina C: acción antioxidante que neutraliza los efectos nocivos de los radicales libres generados por la exposición al sol y que oxidan la piel.  En el caso de quemaduras esta vitamina acelera el proceso de recuperación del tejido dañado. Mejora la producción del colágeno.  Podemos encontrarla en el tomate, el hinojo, el perejil, el pimiento, los cítricos, la grosella negra, la guayaba y la papaya.
  • Betacarotenos: tiene un poder antioxidante, que cuando el organismo lo necesita lo transforma en vitamina A. Imprescindibles después de una quemadura. Poseen la capacidad de teñir la piel puesto que son eliminados del organismo a través de ella, actúan como un bronceador natural. Podemos encontrarlo en las zanahorias, el tomate, el maíz, el brócoli, la acelga, la escarola, la espinaca, la lechuga, el pimiento rojo, el albaricoque, las cerezas, el melón, e melocotón y el mango.
  • Vitamina A: muy similar a los betacarotenos. Podemos encontrarlos en los hígados, la nata, la mantequilla, el queso, la yema de huevo, el atún en aceite, el caviar y los lácteos.
  • Vitamina E: inhibe la formación de radicales libres y reduce la inflamación tras la exposición al sol. Evita las quemaduras. Aceites vegetales, las frutas oleaginosas, el germen de trigo, las verduras de hojas verdes, el hígado, los huevos, los cereales integrales, las legumbres y los frutos secos son ricos en esta vitamina.
  • Vitaminas del grupo B: activan la renovación celular y actúan sobre el estado de la piel, el cabello y las mucosas. Presente en el arroz integral, en la carne de vaca, en el atún, el pavo, los huevos, las espinaca, las patatas, los aguacates, los cacahuetes, los plátanos, las lentejas, los pimientos, los lácteos y las pipas de girasol entre otros.
  • Selenio: este mineral es un potente antioxidante capaz de luchar contra la oxidación celular, reducir la inflamación y aliviar las lesiones asociadas a esta. Se le asocia con un menor riesgo de aparición de ciertos tumores, entre ellos el de piel. El bacalao, el camarón, el pargo, las sardinas, el atún, el salmón, las ostras, las almejas, el arenque, la langosta, las pipas de girasol, los huevos, las cebollas, el arroz integral y las chuletas de cerdo son una fuente rica en selenio.
  • Zinc: actúa como barrera frente a las radiaciones UV. Favorece la formación de nuevas proteínas y el buen estado de la piel y las mucosas. Muy presente en las ostras, las almejas, el salmón, el camarón, el cangrejo, la langosta, las pipas de calabaza, en el queso en el chocolate negro, el ajo, las semillas e la sandía, los garbanzos, el arroz integral  y las espinacas entre otros.
  • Polifenoles: poseen un gran poder antioxidante y ayudan a mantener la elasticidad de la piel. Las lentejas, las judías, los guisantes, la soja, el té, el vino tinto, la remolacha, la berenjena, la uva, la granada, el chocolate negro, la cerveza y el aceite de oliva son ricos en polifenoles.
  • Ácidos grasos insaturados o Vitamina F: son como un material de construcción para las nuevas células, pero nuestro organismo no es capaz de reproducir estas sustancias, de manera que hay que aportar las suficientes a través de la dieta, porque si el organismo sufre un déficit se ralentiza la regeneración celular y se produce el envejecimiento. Las aceitunas, las almendras, las nueces, las avellanas, el aguacate, las pipas de girasol, los anacardos, el atún, los boquerones, la caballa, el pez espada, las sardinas, los huevos, la leche de vaca, la leche de cabra, el queso fresco, el requeson, el yogur, el aceite de olvia, aceite de girasol y la mantequilla son alimentos donde podemos encontrar esta sustancia.