La EPIdermis...

08.01.2018

La tierra es ese lugar maravilloso donde habitamos, pero también es un sitio bastante hostil para nosotros,  donde cada día combatimos por nuestra supervivencia. Esta batalla sin tregua empieza cuando el frío, el calor, el sol, el aire, los gérmenes, los virus, la contaminación y los rayos ultravioleta atacan sin piedad contra el organismo tanto de día como de noche.  LA PIEL lucha sin descanso para mantener el equilibrio establecido dentro de nuestro organismo.

¿Pero quién está en la primera fila de  la batalla? Nuestro batallón de infantería nuestro escudo protector, el primer bastión............ la EPIDERMIS

La epidermis para asombro de tod@s tiene un grosor medio de 0.4 milímetros, siendo aún más  fina  en los párpados y más gruesa en nuestras palmas y plantas. 

Es la única capa de la piel que somos capaces de ver, y aunque te quedes observándola durante una hora, creerás que no está ocurriendo nada, y sin embargo, la epidermis trabaja incansablemente en esos escasos 0.4 milímetros.

En lo más internos y oscuro de la Epidermis, en la CAPA BASAL se desarrollan constantemente nuevas células llamadas QUERATINOCITOS,estos pasan después a la CAPA ESPINOSA, que es donde producen queratina. Luego siguen su ascenso hasta la CAPA GRANULOSA y de hay a la CAPA CLARA, su viaje finaliza en la CAPA CÓRNEA, donde ya están muertos y listos para ser desechados...... Este proceso dura aproximadamente 30 días.

Lo más curioso de todo, es que eso que somos capaces de ver, son un conjunto de células muertas, siiiiiiiiiiiiiiii muertas y apunto de ser desechadas, que como fin último están allí para protegernos. Perdemos al rededor de 30.000 o 40.000 células muertas por minuto. No nos digáis que no es asombrosamente asombroso. En un año perdemos 4 kilos de células.

Pero en la epidermis no solo hay queratinocitos que nacen y mueren para protegernos, también hay células llamadas MELANOCITOS que son los que producen la MELANINA, siiii esa que nos da el color de la piel, a mayor cantidad de melanina más oscura será nuestra piel. Por eso,  cuando nos tumbamos como lagartijas al sol, los melanocitos (que se preocupan más por nosotros que nosotros mismos) desarrollan melanina adicional para protegerte de una insolación, y por eso tu tono de piel se hace más oscuro. Lo vuelvo a repetir nos ponemos morenos porque nuestra piel nos quiere PROTEGER DEL SOL. Broncearse es un mecanismo de defensa, abusar de ello no es sano, y provoca manchas.

En la epidermis también están las Células de Merkel  que se encargan de transmitir lo impulsos mecánicos a las neuronas sensoriales, es decir, son las encargadas de darnos el sentido del tacto.

Y por último encontramos a las Células de Langerhans que son un tipo específico de glóbulo blanco, una especie de  centinela inmunitario. Estas células trabajan para prevenir infecciones alertando a las demás células inmunitarias de que estamos recibiendo una visita no deseada.

 Si la epidermis es la primera barrera de protección que tenemos, la única capa de la piel que podemos sentir, tocar, oler y ver ¿Por qué nos empeñamos en agredirla? En nuestra opinión, la belleza reside en cuidar nuestro cuerpo, mimándolo y comprendiendo su funcionamiento. Todo lo que ocurre en nuestro cuerpo tiene un sentido, nada es al azar, y todo ocurre por algo.


¿Qué puede hacer Phi Belleza Natural por tu epidermis?

  1. Limpieza facial profunda: Por mucho que limpies tu piel a diario siempre hay impurezas que permanecen y van obstruyendo tus poros poco a poco. Sus diferentes beneficios son retardar el envejecimiento y la aparición de arrugas, eliminar impurezas y células muertas, remover puntos negros y regular el acné, oxigenar la piel y aportarle un aspecto más suave y terso.
  2. Cosmética Natural: EN Phi Belleza Natural solamente utilizamos cosméticos naturales sin químicos. Tenemos un amplio abanico de productos que se adaptan a cada tipo de piel.
  3. Ultra Sonidos: está comprobado que el tratamiento con ultrasonidos exfolia la piel y la alisa.


¿Que puedes hacer tú por tu epidermis?


  • Beber mucha agua. La piel es casi impermeable, es decir no es capaz de absorber casi ninguna sustancia, ni siquiera agua, y encima pierde rápidamente agua a través de la evaporación. Por eso os decimos que nuestra piel solo recibe agua desde el interior.
  • Higiene facial diaria. Las impurezas, la contaminación y la propia grasa que genera nuestra piel, puede acabar obstruyendo nuestros poros. Debemos realizar dos limpiezas al día, una por la mañana y otra por la noche.
  • Exfolia habitualmente la epidermis. Las pieles grasas o mixtas pueden hacerlo varias veces por semana mientras que las sensibles, secas o que presenten alguna afección como máximo una vez por semana.
  • Aumenta el consumo de vitaminas. La Vitamina A favorece el crecimiento y reparación de los tejidos y la resistencia a las infecciones. La Vitamina E es un antioxidante que rehidrata la piel y neutraliza los radicales libres. El Betacaroteno es otro antioxidante que además nos protege del sol.
  • Controla el consumo de alcohol. Cuando ingerimos alcohol reducimos la cantidad de nutrientes del cuerpo por lo que nos exponemos en mayor medida a los radicales libres.
  • El ejercicio contribuye a estimular la circulación sanguínea, que a su vez contribuye a una mejor oxigenación de la piel. Esto nos ayuda a luchar contra el envejecimiento y a mantener la piel hidratada. Además aporta nutrientes y elimina toxinas y sudar es un excelente exfoliante natural.