Manchas En La PIEL

18.05.2018

En este artículo nos vamos a centrar en 2 tipos de manchas muy comunes, el LÉNTIGO y el MELASMA.


LÉNTIGOS

 Hay 2 tipos:

  1. Léntigos simples. Suele ser una mancha congénita o adquirida. No tiene porque tener una relación a la exposición solar.
  2. Léntigos solares. Aparecen por un aumento del número de melanocitos.

Léntigos Solares

Se trata de una hiperproducción de los melanocitos, los productores de la melanina. Es decir, la piel nos protege del sol produciendo más melanocitos "nos ponemos morenos". El problema radica en que en ciertas zonas esa hiperproducción no va acorde al resto.

Son manchas de color marrón, planas e irregulares. Pueden aparecer en todo el cuerpo aunque como aparecen por acúmulo de sol es más frecuente en la cara, escote y manos.

Pueden confundirse con las pecas, aunque los léntigos suelen ser más grandes.


MELASMA

Se trata de una hiperproducción de melanina por parte de los melanocitos. La melanina se segrega en los melanocitos a partir de un aminoácido denominado TIROSINA, muchos productos estimuladores del bronceado contienen este aminoácido. 

Las causas de su aparición son aún desconocidas, aunque hay factores que se cree que pueden estar implicados.

  1. Predisposición genética.
  2. Exposición a la luz ultravioleta y solar.
  3. Cambios hormonales: embarazo (cloasma) por los niveles de la progesterona, anticonceptivos por los niveles de estrógenos.
  4. Por el uso de cosméticos que puedan causar reacciones alérgicas, irritaciones, excemas... etc.
  5. Por la ingesta de fármacos, por ello, recomendamos leer el prospecto detenidamente para determinar su posible fotosensibilidad. Hay multitud de fármacos diferentes como los antibióticos, antiacnéicos, diutéticos... etc.

Las zonas más comunes donde aparecen son en la frente, nariz, mentón, cona supralabial (el bigote de toda la vida) y la parte central de las mejillas.



PREVENCIÓN

 Para prevenir tanto los Léntigos solares como el Melasma aconsejamos evitar en la medida de lo posible, y sobretodo en cara y manos,  la incidencia directa del sol o los sistemas lumínicos (los archiconocidos rayos UVA), y por supuesto utilizar la mejor crema antienvejecimiento que existe... el filtro solar, que a poder ser sea mineral o físico.